En un tímido rincón su cuerpo no se dejaba suceder. mil sensaciones reprimidas gritaban implorando libertad. ¿como te atrevéis a querer desobedecer mi orden de bajar la mirada y solo pasar desapercibido? nadie calla mas que vosotros corazón. cuantas injusticias han de trotar mi sendero... no te rindas me dijeron los aldeanos de mis sueños, es que no consideraron mi escasez de fuerza. el cielo creo me ha cerrado sus puertas, ¿el infierno? oh no! maldad tal aun conmigo no coexiste. ¿ha de ser la impotencia uno de los mil pecados? deseo no sea así, por que anfitriona del cielo rojo seria. cada palabra enmudecida por mi propia decisión, libro en mi odio. odio del malo, odio que lastima el alma. un odio a la presión de ese dedo señalador...
Ese cuerpo carente ya no erguiría sus músculos.. solo dejaría que el viento se lleve su esencia. Nadie seria capaz de empujarla a la vida, tristemente Nadie.... Sola ella desfallecería, vencida por nada mas que murmullos incesantes.

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